jueves, agosto 19, 2010

l U t O

Cuando alguien muere, siempre pienso, pobres padres, si los tiene, o pobres hijos o hermanos, parientes, amigos, lo que sea. Y en esta ciudad que mueren diario tantas personas al estilo del crimen organizado, (según dicen las h. autoridades), y pues ya ni pregunta uno como antes, andaba mal fulanito? Debería algo? Que haría para merecer una muerte así? Claro se lo preguntara uno en su interior, pero ya no lo exteriorizas, para qué? Si ya sabemos que no habrá respuesta, y solo le queda a uno pensar en ellos, los que quedan, los dolientes, los huérfanos, las viudas y viudos, los padres que ven irse a sus hijos e hijas antes que ellos pensando que la ley de la vida dicta que ellos no deben irse antes. He visto partir a mi amigo el de la infancia que sintiendo la impotencia del robo, no hizo más que llamar para pedir auxilio, he oído del pobre que en su afán de llevar algo de comer a casa se va por el camino fácil (eso se cree pero es el camino sin regreso), he sentido la partida de los padres de mis alumnos, esos pequeños que se quedan con los ojos muy abiertos, esperando que alguien les explique qué pasa, he sabido del artista, del maestro, del trabajador, del médico, del mecánico, del tendero, del comerciante en grande o en pequeño que ha partido por no tener para pagar lo que le exigen. He escuchado de muertes atroces, dolorosas, lentas o rápidas a cada momento desde hace casi tres años. Hoy se de otra, aquel chico, compañero de mi juventud que quería comerse el mundo en un día y que puso todo su afán por servir, no volví a verlo en tantos años, solo por notas o esporádicas apariciones en la tv. No se que era de su vida, pero si he leído en la prensa como sus amigos, compañeros y familia, no dejan de hablar bien de el, y claro uno se pregunta, por dentro por supuesto ¿Qué pudo haber hecho? para que dejaran a su familia sin un padre, sin un marido, sin un hijo, sin un hermano? Que se hace con tanta muerte que te rodea? Que se hace con tanto dolor que se escucha por las calles?, que se hace con tanto huérfano?, con tantos padres que no pueden abrazar a sus hijos ni siquiera cuando dan su ultimo aliento?

1 comentarios:

Ángel dijo...

Impotencia comadre, impotencia en estos tiempos tan dificiles.