sustos...
De algunos años para acá, si algo me alegra de usar un celular, es que tienen cámara. He podido captar imágenes fabulosas e irrepetibles de la naturaleza, obviamente de mis hijas o hasta trabajos de jardinería como el que capté en una calle de mi ciudad.

Con la situación violenta que atraviesa mi ciudad, he visto en medios de comunicación que ha sido agriamente criticado que personas tomen fotos o videos con sus cels, al pasar cerca de los cercos policiacos tendidos por algún ejecutado o los resultados de los atentados violentos que se suceden minuto a minuto en esta golpeadísima frontera. Alguien dijo alguna vez, al pueblo pan y circo, tal vez en el afán de subir una imagen o un video a la red, para alimentar el morbo de la gente solo porque si, o tal vez acrecentar una colección de fotos siniestras por algún insano gusto. Hace varios días corren rumores de que ahora están extorsionando escuelas bueno maestros más bien, la mayoría de las escuelas han tomado acuerdos junto a los padres de familia para aumentar la seguridad de los niños durante su estancia en la escuela.
Donde trabajo no ha sido la excepción, puerta cerrada, no visitas de extraños dentro del plantel, etc. Pero lo que ocurrió esta mañana nos dejó sin habla, por paranoia, por miedo, por la inseguridad circundante y la violencia galopante, uff que tétrico se lee. A la hora de entrada los padres de familia de nuestros pequeños alumnos formaron en la entrada de la escuela una línea ante una barrera imaginaria y nadie entraba por que había unas letras al estilo sholo, y pues umh al estilo narcomensaje, escrito sobre la tierra que esta fuera de la puerta del plantel. Aja así como cualquiera románticamente escribe en la arena de alguna playa el nombre de su amado. Bueno pues aquí había letras estilizadas y en la parte final se leía claramente la palabra niño y eso precisamente fue lo que aterrorizo a los papas, quienes entre asombro, miedo y enojo interpretaron una amenaza directa a sus herederos. Salimos todos los maestros y la directora, intendente y hasta se llamo a una patrulla, que llegó con dos policías y ellos precisamente fueron quienes dieron luz al momento de susto, ya que les dijeron a los vecinos que se trataba solo de un mensaje tipo grafiti, entre pandillas y que a un sholo reconocido de la colonia le apodan el niño y pues esta era su firma.
A mí la verdad me volvió el alma al cuerpo, se calmaron los ánimos y la mayoría dejo a sus hijos en clases, otros, los menos, decidieron llevárselos y el mentado grafiti solo quedo en la memoria de todos, porque nadie se atrevió a fotografiarlo ni siquiera yo me atreví a sacar mi celu para tomar una foto.