sábado, noviembre 17, 2007

Poema de Alfredo Espinosa

Te doy todo Pink Floyd y algo de Sabina,

lo sombrío de mi rostro en el café,

el fagot y el chello cuando tocan la palabra melancolía,

mi culo virgen, mi canuto escondido,

la metódica construcción de mi infarto,

el río sonoro que pasa contento por este verso,

todo Escher, mis bramas orgásmicas,

el más alto vuelo donde toco apenas mi raíz,

y la brújula de mi corazón, para que no te vayas



No te obsequio la luna

porque ya la he regalado a muchas,

ni el ramillete de escalofríos que cosecho

en el cuerpo de mis amantes.



A nadie pertenecen las nubes ni las rosas



Te doy New York y la imagen de ti en mis ojos,

la escritura de mis manos enredadas en tu pelo,

mi antología de Kavafis y el Caeiro de Pessoa,

los dioses que entre las rocas florecen,

mi don de lenguas doctorado en tu cunnilinguis,

lo siniestro familiar que no te he contado

y las palabras que te recuerdan la mar que eres:

bella de culo y alma, mi diosa, mi putita,

mi otra ala, para que no te vayas

1 comentario:

Anónimo dijo...

Intenso, muy apasionado este poeta quien será la mujer que inspira este sentimiento tan contradictorio.